Las arduas batallas no han servido de nada. Cada uno en su trinchera, disparándonos nuestros errores, bombardeándonos con palabras. Ni siquiera nos han servido las noches que nos tomamos como prisioneros, y nos torturamos con los labios, y nos asesinamos con miradas. No hemos ganado ni un poco de terreno en el olvido intentándonos aliar con otros, buscándonos en otros. En cambio las treguas nos han servido para visualizar nuestras perdidas: de tiempo, de saliva y de latidos.
Nena boba no sabes bailar nena boba no sabes amar Yo te chisto te quiero seguir y vos me respondes "Esto no es para mi" Entonces quiero cortarme las venas, ¡seis!... ¿Tal vez tomaste demasiado mucho sol en la arena? Nena boba no sabes bailar nena boba no sabes amar yo te entrego mi rosa más negra Nena nena boba era verde turquesa Yo ya no quiero perderme en abismos Al fin y al cabo con las bobas siempre pasa lo mismo Subite a mi tren Nena boba
Sentada de cuclillas en la cama, ella lo miró largamente, le recorrió el cuerpo desnudo de la cabeza a los pies, como estudíandole las pecas y los poros, y dijo: -Lo único que te cambiaría es el domicilio. Y desde entonces vivieron juntos, fueron juntos, y se divertían peleando por el diario a la hora del desayuno, y cocinaban inventando y dormían anudados. Ahora este hombre, mutilado de ella, quisiera recordarla como era. Como era cualquiera de las que ella era, cada una con su propia gracia y poderío, porque esa mujer tenía la asombrosa costumbre de nacer con frecuencia. Pero no. La memoria se niega. La memoria no quiere devolverle nada más que ese cuerpo helado donde ella no estaba, ese cuerpo vacío de las muchas mujeres que fue.
El amor platónico es ese, que uno se sienta en una buena silla, de un buen restaurante, pide buen vino y elige su amor, elige su plato. Por eso creo que le dicen platónico, es casi un amor a la carta. Igual creo que ese no es el mejor. El mejor es el amor que uno no espera, el que anda caminando por la calle con hambre y lo siente. Siente el olor desde lejos, se va acercando y deja de pensar. Los sentidos arrasan con la razón. Lo tiene enfrente y se queda boquiabierto. Es casi una imagen paradisíaca. Rompe ese instante mágico la voz del choripanero: -"Qué le ponemos papa?"-. Nunca fui de ponerle todo, al amor no hay que ponerle todo, seria casi caer en un lugar común. Los que le ponen todo son los clásicos. Yo siempre fui un transgresor. A mi me gusta el amor picante. -"Al mio ponelechimi nomas "-.
Estoy alejadisimo de esto. De la internet, del blog. En realidad es un sintoma mas de estos dias. Alejado de todo. de mi mismo y mis sentimientos, de los demas y mis obligaciones, de los sueños y de algunas realidades. Igual no es la primera vez. Siempre fui asi, me obsesiono con algo y me alejo de todo, creo que es casi un metodo de auto-defensa. El problema es que nunca supe de que me defiendo o de que me escondo.
Esta "entrada" no quedo muy linda, ni muy literaria, pero bueno es mas caro ir al psicologo :D
Ayer me desperté a eso de las 4 de la mañana. Terriblemente angustiado. Lo primero que escuche en mi cabeza, o en mis oídos, o en el alma fue: "...no te juzgues sin tiempo, no te pienses sin sangre, no te duermas sin sueño..."
(asi desordenado) ¿Sera que me estaré quedando inmóvil y mi inconsciente se dio cuenta?
Homenaje simple:
Ahora que la táctica es para los deportes y la estrategia para los manipuladores.
Ahora que los corazones están blindados y los acorazados sirven en las guerras.
Ahora que seguimos acá, en este paréntesis, consternados, rabiosos.
...Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad.